Una Declaración De Los Primeros Principios De La Palabra De Dios

SECCION DOS:
EL NOMBRE DE JESUCRISTO

18. HAY UN SOLO DIOS del cual han sido elaboradas creativamente todas las cosas (incluso el Hijo y el Espíritu), y él, que es el Padre de todos, habita en algún lugar del inmenso espacio que nos rodea, en una luz inaccesible, que en las Escrituras se conoce como 'el cielo, el lugar de su morada'. (Esta proposición golpea en la raíz de la doctrina popular de la Trinidad (1) y destruye la teoría de que Dios no tiene una localización determinada, y lo representa como una difusión o principio universal).

"Porque hay UN SOLO DIOS, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5).

"Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es" (Deuteronomio 6:4).

"Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, EL SEÑOR UNO ES" (Marcos 12:29).

"Para nosotros, sin embargo, sólo hay UN DIOS, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él" (1 Corintios 8:6; Efesios 4:6).

"Yo soy Jehová, y ninguno más hay; NO HAY DIOS FUERA DE MI" (Isaías 45:5).

"Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, EL UNICO DIOS VERDADERO, y a Jesucristo, a quien has enviado" (Juan 17:3).

"El bienaventurado y SOLO SOBERANO, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible" (1 Timoteo 6:16).

"Tú lo oirás en EL LUGAR DE TU MORADA, EN LOS CIELOS" (1 Reyes 8:30, 34, 39).

"Padre nuestro que estás en LOS CIELOS" (Mateo 6:9).

"A ti alcé mis ojos, A TI QUE HABITAS EN LOS CIELOS" (Salmos 123:1).

NOTA:
(1) El único pasaje de la Biblia que "apoya" la doctrina de la Trinidad es el siguiente: "Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra" (1 Juan 5:7). Con respecto a este versículo, citamos el siguiente comentario de la 'versión mejorada' del Nuevo Testamento, presentado en el Diaglotón, publicado por Benjamín Wilson, de Geneva, Estados Unidos. "Este texto no aparece en ningún manuscrito griego escrito antes del siglo V. No es citado por ninguno de los escritores eclesiásticos griegos; ni por ninguno de los primeros padres latinos, ni siquiera cuando los temas que ellos tratan los habría impulsado naturalmente a acudir a su autoridad. Por lo tanto, es evidentemente espurio. Y quien lo citó por primera vez (aunque no como está escrito en el presente) fue Virgilius Tapsensis, un padre latino de poca importancia, a fines del siglo V; pero quien fue el autor de la falsificación, no es importante, ya que su propósito debe ser obvio para todos". También podemos señalar que el versículo fue omitido por Griesbach en su traducción. La Nueva Versión Internacional señala al margen: "Esto no está en ningún ms. griego conocido que data antes del siglo dieciséis". La Biblia de Jerusalén igualmente señala que el conflictivo pasaje es "una glosa marginal introducida tardíamente en el texto" (pág. 1631).

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19. EL ESPIRITU NO ES UN DIOS PERSONAL separado del Padre, sino el poder o energía radiante e invisible del Padre, que llena el espacio universal y forma el medio de sus omniscientes percepciones, y el instrumento de sus omnipotentes preceptos, ya sea en la creación o en la inspiración; la distinción entre el Padre y el Espíritu consiste, no en que sean dos personas, sino en que el Padre es Espíritu en foco, tan intenso que es sustancia y luz inconcebible; y el Espíritu, el poder del Padre, en difusión que fluye continuamente desde el centro divino, forma con el Padre una unidad en el grandioso plan de la creación, el cual gira alrededor de la Fuente Suprema de Todo Poder.
"Y el Espíritu de Dios (1) se movía sobre la faz del abismo" (Génesis 1:2).

"Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos, has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender. ¿A DÓNDE ME IRE DE TU ESPIRITU? ¿Y A DONDE HUIRE DE TU PRESENCIA? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol [el sepulcro] hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás [...]. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz" (Salmos 139:2-8, 12).

"EL ESPIRITU DE DIOS me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida" (Job 33:4).

"SU ESPIRITU adornó los cielos" (Job 26:13).

"Envías TU ESPIRITU, son creados, y renuevas la faz de la tierra" (Salmos 104:30).

"Y el Espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito" (Jueces 14:6).

"Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay ESPIRITU, y pondrás tu mano sobre él" (Números 27:18).

"Les soportaste por muchos años, y les testificaste con TU ESPIRITU POR MEDIO DE LOS PROFETAS" (Nehemías 9:30).

"Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron SIENDO INSPIRADOS POR EL ESPIRITU SANTO" (2 Pedro 1:21).

NOTA:
(1) Espíritu"-ruach en hebreo, y pneuma en griego-es una de aquellas palabras plásticas cuyo significado depende del contexto. No se le puede encasillar en una definición precisa. Cruden da no menos de diecinueve significados de la palabra, y Parkhurst da veinte. A primera vista esto puede parecer algo confuso, pero en realidad es la situación inevitable del caso con respecto a una palabra de origen tan antiguo. Todos sus significados son cognados. Es como otras palabras flexibles. Sus significados son convencionalmente diversos, pero en espíritu son idénticos.; todos reconocen una derivación común. Las tres palabras originales traducidas como "Espíritu" tienen el mismo significado básico. Ruach (hebreo) procede del verbo ruach, respirar o soplar; neshamah, de nasham, respirar; pneuma (griego) viene de pneo, respirar o soplar. Por lo tanto, a cada uso de la palabra "Espíritu" se le debe buscar su origen en esta idea básica de respirar o soplar. Y encontramos que efectivamente así ocurre. Se usa como espíritu o hálito en pasajes tales como: "Toda carne en que haya espíritu [ruach--hálito, Biblia de Jerusalén] de vida" (Génesis 6:17). "En su mano está el alma de todo viviente, y el hálito [ruach] de todo el género humano" (Job 12:10). "Les quitas el hálito [ruacham]" (Salmos 104:29). Neshama y Pneuma se han traducido como "aliento" en los siguientes pasajes: Génesis 2:7; Reyes 17:17; Job 33:4; Santiago 2:26; Apocalipsis 13:15 (en los últimos dos casos, la palabra "aliento" está anotada al margen). Las tres palabras se traducen como viento o ráfaga en los siguientes pasajes: Exodo 15:10; Job 1:19; 2 Samuel 22:10; Job 4:9; Juan 4:8;pero, por supuesto, la traducción más común de esta palabra es "Espíritu". Al considerar el significado de esta acepción de la palabra es adecuado observar que el término "Espíritu" en sí procede de un verbo latino de exactamente la misma derivación que ruach, nasham y pneo, a saber, spiro, respirar; por lo tanto, "Espíritu" es etimológicamente el correcto equivalente de pneuma. Pero la teología ha desfigurado la etimología de la palabra al fijarle un significado que no tiene derivación etimológica. Esto ha creado todo el problema. La única manera cierta de determinar el significado de "Espíritu" es cotejar sus aplicaciones. Cuando leemos que los israelitas "no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu" (Exodo 6:9), entendemos naturalmente la palabra de una manera diferente de lo que entendemos en 1 Samuel 30:12, que dice: "Y luego que comió, volvió en él su espíritu". En el primer caso se refiere a un estado de ánimo, y en el otro a la energía vital del cuerpo. En Daniel fue hallado un excelente "espíritu" (Daniel 5:12). Esto se refiere a su inteligencia y disposición; pero cuando leemos: "No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu [...] el día de la muerte" (Eclesiastés 8:8), naturalmente lo entendemos como en Eclesiastés 12:7, que dice: "Y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu [es decir, la vida] vuelva a Dios que lo dio"; en ambos casos la palabra tiene un significado muy diferente del que tiene en Josué 5:1, que dice: "Cuando todos los reyes de los amorreos [...] oyeron como Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleció su corazón, y no hubo más aliento [es decir, valor o coraje] en ellos"--Ambassador of the Coming Age, [El Embajador de la Era que Viene] Vol. 2, pág. 303.

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19a. EL ESPIRITU SANTO es el Espíritu de Dios en manifestación oficial. En el Nuevo Testamento se le llama "Espíritu Santo". Es el mismo Espíritu que se menciona en los testimonios citados del Antiguo Testamento, pero se le llama Espíritu Santo a modo de distinción del espíritu en su forma libre, espontánea, y universal en la naturaleza. Es el mismo Espíritu, juntado, por decirlo así, bajo el poder focalizador de la voluntad divina, para el otorgamiento de dones divinos y el logro de resultados divinos.
"Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios" (Lucas 1:35).

"Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él" (Hechos 10:38).

"Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas,(1) y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26).

"Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Mateo 3:11).

"Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días [...]. Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo" (Hechos 1:5-8).

"Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; [...] y fueron todos llenos del Espíritu Santo" (Hechos 2:2-4).

"Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio. Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo" (Hechos 11:15-16).

"Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo. Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder" (Hechos 8:17-19).

Los testimonios citados dejan en claro lo que significaba en tiempos del Nuevo Testamento ser bautizado con el Espíritu santo, cuyo significado es muy diferente del que le asignan los que profesan la teología popular. Significa una inmersión o envoltura en poder espiritual, que confiere un don milagroso. El bautismo del Espíritu Santo no se efectúa en el presente. Todo lo que puede hacerse en la actualidad es predicar la palabra, y ésta habiendo sido dada por medio del Espíritu que obró en los profetas y apóstoles de la antigüedad, es el instrumento o palabra del Espíritu, por medio de la cual contiende con la mente natural, y la moldea a la similitud de la mente espiritual.

NOTA:
(6) Aquí al Espíritu se le ha personificado, y algunas personas deducen por esto que el Espíritu Santo es una persona distinta del Padre, de quien el Espíritu es su mensajero, según se representa aquí. Los tales olvidan que era costumbre de Jesús personificar los grandes principios tales como a las riquezas como un amo; el pecado como un amo y también como el Príncipe de este mundo. La sabiduría se menciona en Proverbios como si fuera una mujer (Proverbios 8:12) -- aquí se personifica al Espíritu como un hombre, pero el hecho literal en ambos casos excluye la idea de personalidad.

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20. JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS, no es la "segunda persona" de una Trinidad eterna de Dioses, sino la manifestación del UNICO CREADOR ETERNO, el cual es "sobre todos, y por todos" (Efesios 4:6), y "de él [...] son todas las cosas" (Romanos 11:36). Este Creador es Espíritu que habita personalmente en el cielo, como ya hemos leído, y que por medio de su efusión espiritual llena la inmensidad. Por esta efusión espiritual, engendró a Jesús, el cual, por consiguiente, fue SU HIJO; por el mismo poder lo ungió y moró en él, y habló a Israel por su intermedio (Hebreos 1:1). Por lo tanto, Jesucristo, en los días de su debilidad, tenía dos aspectos: uno, como DEIDAD, y el otro, como HOMBRE; pero no como lo interpretan los trinitarios, que hacen de Jesús el Hijo Encarnado. El hombre era el Hijo, cuya existencia data desde el nacimiento de Jesús; la Deidad que moraba en él era el Padre, quien, sin principio de días, es eternamente preexistente. No habían dos o tres personas eternas ante "el hombre Jesucristo", sino sólo UNO, Dios, cuya relación con el Hijo fue ejemplificada posteriormente en el acontecimiento relatado en Lucas 1:35, por el cual se estableció lo que Pablo denomina el "misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria" (1 Timoteo 3:16).
"Respondiendo el ángel, le dijo [a María]: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; POR LO CUAL también el Santo Ser que nacerá de ti será llamado EL HIJO DE DIOS" (Lucas 1:35).

"Un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es" (Mateo 1:20).

"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz" (Isaías 9:6).

"Jesús nazareno, VARON aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis" (Hechos 2:22).

"Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él" (Hechos 10:38).

"El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos" (Lucas 4:18).

"Yo soy en el Padre, y el Padre en mí. Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras" (Juan 14:10).

"Voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo" (Juan 14:28).

"Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia" (Mateo 3:16-17).

"Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano" (Juan 3:34-35).

"No puedo yo hacer nada por mí mismo [...], porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre" (Juan 5:30).

"Voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo" (Juan 14:28).

"Jesús les respondió: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió" (Juan 7:16).

"Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios" (Mateo 19:17).

"Jesús clamó a gran voz, diciendo: [...] Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Marcos 15:34).

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21. JESUS FUE DE NUESTRA NATURALEZA, a pesar del modo en que fue concebido y ungido con el Espíritu Santo. Fue levantado como el SEGUNDO ADAN (constituido de carne y sangre igual que nosotros, y tentado en todo como nosotros, pero sin pecado), para quitar por su obediencia, muerte y resurrección las consecuencias nefastas que resultaron de la desobediencia del primer Adán.
"JESUCRISTO HOMBRE" (1 Timoteo 2:5).

"Dios, enviando a su Hijo en SEMEJANZA DE CARNE DE PECADO (1), y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne" (Romanos 8:3).

"Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también PARTICIPO DE LO MISMO" (Hebreos 2:14).

"Dios envió a su Hijo, NACIDO DE MUJER" (Gálatas 4:4).

"Al que no conoció pecado, por nosotros LO HIZO PECADO" (2 Corintios 5:21).

"La muerte entró por un hombre, también POR UN HOMBRE la resurrección de los muertos [...]. Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el POSTRER ADAN, espíritu vivificante" (1 Corintios 15:21, 45).

"Y el don de Dios por la gracia [o favor] de UN HOMBRE, Jesucristo [...] para muchos [...]. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos" (Romanos 5:15, 19).

"Fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia" (Hebreos 5:7, 8).

"Por lo cual debía ser en todo SEMEJANTE A SUS HERMANOS, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere [...]. Fue tentado en todo según nuestra semejanza, PERO SIN PECADO "(Hebreos 2:17; 4:15).

NOTA:
(1) Estas palabras se interpretan con el significado de que Jesús existió antes de que naciera en la carne; pero esto es distorsionar una forma de expresión, que es rechazada por la naturaleza del tema. Si significa preexistencia en el caso d Jesús, debe concederse la misma aplicación en la siguiente declaración referente a Juan el Bautista: "Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan" (Juan 1:6). Uno se vería obligado en semejante caso a hablar como si se tratase de una preexistencia; por ejemplo: '¿Ha construido usted su casa?' '¿Ha impreso ya sus circulares?' '¿Ha contratado a sus aprendices?' Estas preguntas, interpretadas rígidamente, probarían la existencia de la casa, circulares y aprendices antes de que se realizaran las diligencias que los pondría en existencia. Esto sería hacer violencia a un bien entendido modismo, pero sería tan legítimo como la clase de argumento que deduce la preexistencia de Jesús por una simple forma de expresión que podría evitarse.

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22. EL PROPÓSITO DE LA MUERTE DE CRISTO no fue para apaciguar la ira de un Dios ofendido, sino para expresar el amor del Padre al abrogar la ley del pecado y la muerte por medio de una completa satisfacción de sus demandas en un sometimiento temporal al poder de esa ley; después de lo cual, mediante la resurrección, podía adquirirse legalmente la inmortalidad, la cual está reservada para los obedientes de la raza de Adán.
"He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29).

"Por el sacrificio de sí mismo [quitó] de en medio el pecado" (Hebreos 9:26).

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).

"El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre" (Gálatas 1:4).

"Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para si un pueblo propio, celoso de buenas obras" (Tito 2:14).

"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado; para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él" (2 Corintios 5:21).

"D este dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados" (Hechos 10:43).

"A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados" (Romanos 3:25).

"Y en NINGUN OTRO hay salvación; PORQUE NO HAY OTRO NOMBRE BAJO EL CIELO, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).

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22a. DIOS LEVANTÓ A JESUS DE ENTRE LOS MUERTOS y lo exaltó a un estado de existencia glorificado, incorruptible e inmortal (porque es espiritual), en donde, en la actualidad, actúa como mediador sacerdotal entre el Padre y aquellos que vienen a Dios por medio de él.
"Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella" (Hechos 2:24).

"El Dios de nuestros padres LEVANTÓ A JESUS, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero" (Hechos 5:30).

"A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos" (Hechos 10:40).

"Dios [...] ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos CON HABERLE LEVANTADO DE LOS MUERTOS" (Hechos 17:31).

"Nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David, según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad POR LA RESURRECCION DE ENTRE LOS MUERTOS" (Romanos 1:3-4).

"Porque aunque fue crucificado en debilidad, VIVE POR EL PODER DE DIOS" (2 Corintios 13:4).

"Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; LA MUERTE NO SE ENSEÑOREA MÁS DE ÉL" (Romanos 6:9).

"Dios [...] ha glorificado a su Hijo Jesús" (Hechos 3:13).

"[Dios] RESUCITÁNDOLE DE LOS MUERTOS y sentándole a su diestra en lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señoría, sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero" (Efesios 1:20-21).

"Al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús" (Hebreos 3:1).

"Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios [...]. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado" (Hebreos 4:14-15).

"Tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos" (Hebreos 8:1).

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23. EL DIABLO--¿Quién es?(1) Es de gran importancia entender esta pregunta, porque el Hijo de Dios vino expresamente con el propósito de destruir al Diablo y sus obras (1 Juan 3:8; Hebreos 2:14). Por lo tanto, la misión de Cristo se entiende defectuosamente cuando no se comprende la naturaleza del Diablo de la Biblia. Afirmamos que el Diablo no es (como se supone comúnmente) un agente del mal, personal y sobrenatural, y que, en realidad, no existe semejante SER. El Diablo es una personificación bíblica del pecado en la carne (2) en sus diferentes fases de manifestación-subjetiva, individual, en grupo, social, y política, en la historia, en la experiencia cotidiana, y en la profecía; en el estilo de metáfora que se refiere a la sabiduría como si fuera una mujer, a las riquezas como Mammon, y dios de este mundo, al pecado como un amo, etc.

"Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él [Cristo] también participó de lo mismo, para destruir POR MEDIO DE LA MUERTE al que tenía el imperio de la muerte, ESTO ES, AL DIABLO (diabolos)" (Hebreos 2:14).

"Porque la paga del PECADO es muerte" (Romanos 6:23).

"Por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio EL PECADO" (Hebreos 9:26).

"Resistid AL DIABLO, y huirá de vosotros" (Santiago 4:7).

"Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra EL PECADO" (Hebreos 12:4).

"Como el DIABLO ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote" (Juan 13:2).

[La traición a Cristo fue el resultado de las inclinaciones deshonestas de Judas; por lo tanto, dice Jesús]: "Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido"]: "¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros [Judas] es DIABLO?" (Juan 6:70).

"¿Por qué llenó Satanás (19) tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo? [...] ¿Por qué CONVINISTE en tentar al Espíritu del Señor?" (Hechos 5:3, 9).

"Cada uno es tentado, cuando DE SU PROPIA CONCUPISCENCIA es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte" (Santiago 1:14-15).

"Anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, EL ESPIRITU QUE AHORA OPERA EN LOS HIJOS DE DESOBEDIENCIA" (Efesios 2:2).

"Que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia. Porque ya algunas se han apartado EN POS DE SATANAS" (1 Timoteo 5:14-15).

"A quienes entregué a SATANAS para que aprendan a no blasfemar" (1 Timoteo 1:20).

"Pero él, volviéndose, dijo a PEDRO: ¡Quítate de delante de mí, SATANAS!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres" (Mateo 16:23; Marcos 8:33; Lucas 4:8).

"SATANAS nos estorbó" (1 Tesalonicenses 2:18).

"Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo [...]. Yo conozco tus obras, y donde moras, DONDE ESTA EL TRONO DE SATANAS; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, DONDE MORA SATANAS" (Apocalipsis 2:12-13).

"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" (1 Pedro 5:8).

"EL DIABLO echará a algunos de vosotros en la cárcel" (3) (Apocalipsis 2:10).

"Y el Dios de paz aplastará en breve a SATANÁS bajo vuestros pies" (Romanos 16:20).

"Y pondré enemistad entre ti [la serpiente] y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ÉSTA TE HERIRÁ EN LA CABEZA, y tú le herirás en el calcañar" (Génesis 3:15).

"Dios herirá la cabeza de SUS ENEMIGOS" (Salmos 68:21).

"Martillo me sois [Israel], y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré NACIONES, y por medio de ti destruiré REINOS" (Jeremías 51:20).

"También apareció otra señal en el cielo: he aquí UN GRAN DRAGÓN ESCARLATA, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas [...]. Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo" (Apocalipsis 12:3-17).

"Y prendió al dragón, la serpiente antigua, QUE ES EL DIABLO Y SATANÁS, y lo ató por mil años" (Apocalipsis 20:2).

[El simbolismo de estos versículos ya citados se explica a continuación]:

"Juzgará entre las naciones, las llenará de cadáveres; quebrantará las cabezas en muchas tierras" (Salmos 110:6).

"Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino [...]; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre" (Daniel 2:44).

NOTAS:
(1) La palabra original traducida como "diablo" es diabolos. El significado literal de esto es calumniador o falso acusador, tal como se ilustra en los siguientes pasajes donde la palabra se ha traducido, en vez de tan sólo transferirla al castellano en forma modificada, sin traducirla, como ocurre en la mayoría de los casos: "Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras [diaboloi], sino sobrias, fieles en todo" (1 Timoteo 3:11). "Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte, no calumniadoras [diaboloi], no esclavas del vino, maestras del bien" (Tito 2:3). "Sin afecto natural, implacables, calumniadores [diaboloi], intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno" (2 Timoteo 3:3). EL PECADO es el gran acusador tanto de Dios como del hombre. Calumnia a Dios al negar virtualmente su supremacía y bondad, y acusa al hombre de muerte. La personificación de este principio es natural y efectiva.

(2) La siguiente tabla de pasajes paralelos presenta este hecho--de que el diablo no es más que la personificación del pecado en la carne--de una manera más efectiva que cualquier otra forma de razonamiento:

Hebreos 2:14
"Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruirpor medio de la muerteal que tenía el imperio de la muerteesto es, al DIABLO [diabolos, acusador] (Hebreos 2:14).

"El PECADO entró en el mundo por un hombre [Adán]" (Romanos 5:12).

"Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer LAS OBRAS DEL DIABLO [diabolos]"-(1 Juan 3:8).

"El PECADO REINÓ para muerte" (Romanos 5:21).

"Y manifiestas son LAS OBRAS DE LA CARNE, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas" (Gálatas 5:19-21).

"Porque TODO lo que hay en el mundo, los DESEOS de la CARNE, los DESEOS de los OJOS, y la VANAGLORIA DE LA VIDA [no un diablo sobrehumano, mortal o inmortal] [proviene] del mundo" (1 Juan 2:16).

Romanos 8:3
"Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado,y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne".

"Para quitar de en medio el pecado" (Hebreos 9:26).

"EL PECADO reinó para muerte" (Romanos 5:21).

"EL PECADO [...] da a luz la muerte" (Santiago 1:15).

"El aguijón de la muerte es EL PECADO" (1 Corintios 15:56).

"Por EL PECADO la muerte" (Romanos 5:12).

La paga del PECADO es muerte" (Romanos 6:23).

"Por cuanto LA MENTE CARNAL es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede" (Romanos 8:7).

"El Cordero de Dios, que quita el PECADO del mundo" (Juan 1:29).

"Él [Jesús] apareció para quitar nuestros pecados" (1 Juan 3:5).

"Así también la gracia REINE por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro" (Romanos 5:21).

"El que siembra para su CARNE, de la CARNE segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna" (Gálatas 6:8).

"Cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido" (Santiago1:14).

(1) Ésta, al igual que el término "diablo", es una palabra que se dejó sin traducir. De origen hebreo, fue adoptada al idioma griego, y finalmente se transfirió al castellano como el símbolo tradicional del gran mito pagano de un DIOS INFERNAL, del cual se afirma que su objetivo es contrariar a Dios y condenar al género humano. Su significado básico es adversario. Esto se hace evidente en los siguientes pasajes: "Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario [satanás] suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos" (Números 22:22). "Despide a este hombre [...], no sea que en la batalla se nos vuelva enemigo [satanás]" (1 Samuel 29:3, 4). OTRAS ILUSTRACIONES: 1 Reyes 11:14; Salmos 109:20; Job 1:6-9; Esdrás 4:1. Si se tiene presente el significado básico de la palabra, se podrá entender la doctrina bíblica acerca del satanismo. EL PECADO es el gran adversario personificado. Revise los textos recién citados.

(2) El pecado, incorporado en las autoridades del Estado romano, encarceló a los creyentes en el evangelio. Este era el adversario, que recorría la tierra en busca de víctimas "buscando a quien devorar".

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23a. DEMONIOS, DIABLOS, O LOS ASI LLAMADOS ESPIRITUS MALIGNOS eran creaciones imaginativas de la mente pagana. (1) Se suponía que eran una especie de semidioses que habitaban en el aire, y que producían enfermedades en los seres humanos al tomar posesión de ellos. Los siguientes pasajes muestran que en la Biblia estas palabras no se usan para expresar semejante idea.
"Sacrificaron a los demonios, y no a Dios; A DIOSES que no habían conocido, a NUEVOS DIOSES venidos de cerca, que no habían temido vuestros padres" (Deuteronomio 32:17; Salmos 106:37).

"Y él designó sus propios sacerdotes para los lugares altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho" (2 Crónicas 11:15; Levítico 17:7).

"Lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican [es decir, a los ídolos de los templos], y no a Dios" (1 Corintios 10:20).

"Señor, ten misericordia de mi hijo, que es LUNATICO, y padece muchísimo, porque muchas veces cae en el fuego, y muchas veces en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar [...]. Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora" (Mateo 17:15-18).

[Esto deja en evidencia que él padecía de demencia, a lo que se le atribuía una supuesta posesión diabólica. Se pensaba que la expulsión del mal que trastornaba las facultades del muchacho no era más que la expulsión del demonio].

"Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba" (Mateo 12:22).

"Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a mi hijo, que tiene un espíritu mudo" (Marcos 9:17).

NOTA:
(1) La palabra 'demonios' ocurre sólo cuatro veces en el Antiguo Testamento; en dos pasajes la palabra original es 'Sheedim', que significa pechos y tetillas. Parkhurst dice: "Como un sustantivo masculino plural, era el nombre que los hebreos dieron a los ídolos que adoraban los habitantes de Canaán". La diosa egipcia Isis era una de estas 'sheedim', y se le llamaba multinamia, o la de muchos pechos, porque estaba toda recubierta de pechos. Ellos adoraban los principios prolíficos de la naturaleza. 'Segeerim', en dos de cincuenta casos se vierte como 'demonios'. Representa algo peludo; llegó a significar, una cabra, algo peludo. Los egipcios, y todas las demás naciones, la adoraban como el emblema de la fecundidad. Parkhurst dice: "Sin embargo, no es improbable que los cristianos hayan tomado sus ilustraciones del diablo con forma de cabra, con cola, cuernos y pezuñas, de las representaciones paganas de Pan el Terrible"--Lexicon hebreo. En el Nuevo testamento la palabra ocurre con frecuencia. Sin embargo, los traductores hacen poco o ninguna distinción entre las palabras griegas diabolos y diamon, las cuales vierten frecuente e incorrectamente como 'demonios'. Demonio, dios diabólico, o genio maligno, expresaban para la mente griega de espíritus de humanos fallecidos, elevados a la categoría de dioses o deidades. Los judíos, empapados en gran medida de las tradiciones de los griegos y de los latinos, suponían que las enfermedades y aflicciones, ya sea mentales o físicas, era el resultado de tener demonios o de estar poseídos por ellos. Esta tradición se hallaba impresa en el lenguaje común de los judíos en los días de Cristo, y sin duda por lo general la creían. Las narraciones del evangelio reflejan el lenguaje de la época, sin comprometerse con la teoría en la cual tenían su origen esas expresiones. Tal como muchas teorías desacreditadas en nuestro tiempo han dejado su marca en frases como 'hechizada', 'lunático', 'baile de San Vito', 'el fuego de San Antonio', etc. Estas frases se usan con toda libertad, sin que se le impute a la persona que las está usando que cree en la ficción original. La aceptación de Jesús del lenguaje popular no lo compromete con las supersticiones populares. En un caso él aparentemente reconoce al dios de los filisteos: "Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos?" (Mateo 12:27). Ahora bien, Beelzebú significa Dios de las Moscas, un dios de los filisteos de Ecrón.--2 Reyes 1:6. Parkhurst señala: "Por extraño que pueda parecernos la adoración de esta deidad, sin embargo se dice que un caso muy razonable de una idolatría similar se practica entre los hotentotes, incluso hasta nuestros días. Los judíos, en los días de nuestro Salvador, habían cambiado el nombre a Beelzebul, es decir, señor del estiércol". Él también dice: "No hay ninguna razón para dudar que los judíos, con los cuales conversaba nuestro Señor, la aplicaron en el mismo sentido. Lighthood señala: "Y entre los judíos se consideraba casi un deber de religión reprender a los ídolos y a la idolatría, y llamarlos por nombres despreciativos". Y Cristo al usar el nombre no se afana por comentar que Beelzebú era una ficción pagana, sino que asume, como hipótesis, que Beelzebú era una realidad. Con mucha razón esto podría tomarse como una prueba de su creencia en Beelzebú, ya que su adaptación al lenguaje popular sobre el tema de los demonios se toma para probar su creencia en la idea popular.

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