Una Declaración De Los Primeros Principios De La Palabra De Dios

SECCION UNO:
EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS
(Continuado)

8. QUE EL GOBERNANTE SUPREMO en este glorioso orden de cosas será Jesús de Nazaret, el Cristo (o el Ungido) de Dios, es evidente por los testimonios ya citados. Sin embargo, es importante expresar esto de una forma más específica. Haremos esto por medio de referirnos al Convenio que se hizo con David, en el cual Dios le prometió UN HIJO, bajo el cual su reino ha de existir para siempre.

"En verdad juró Jehová a David, y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono" (Salmos 132:11).

"Estas son las palabras postreras de David [...]. Habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios. SERA COMO LA LUZ DE LA MAÑANA, como el resplandor del sol en una mañana sin nubes, como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra. No es así mi casa para con Dios; sin embargo, ÉL HA HECHO CONMIGO PACTO PERPETUO, ordenado en todas las cosas, y será guardado, aunque todavía no haga él florecer toda mi salvación y mi deseo" (2 Samuel 23:1, 3-5).

"Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. Él edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino [...]. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres"(1) (2 Samuel 7:12-14)

NOTA:
(1) "Y en su sufrimiento por la iniquidad, yo le castigaré" (versión del Dr. Adam Clark).

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9. EL HIJO QUE SE PROMETIO A DAVID es Jesucristo, quien se sentará en el trono de David cuando sea restaurado en la tierra, y magnificará el reino de David por sobre todos.
"Pero [David] siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, LEVANTARÍA AL CRISTO PARA QUE SE SENTASE EN SU TRONO (Hechos 2:30).

"Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará EL TRONO DE DAVID SU PADRE; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y SU REINO no tendrá fin" (Lucas 1:30-33).

"Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiéndole él, le dijo: Tú lo dices" (Marcos 15:2).

"Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando EL HIJO DEL HOMBRE SE SIENTE EN EL TRONO DE SU GLORIA, vosotros [...] también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel" (Mateo 19:28).

"Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, SOBRE EL TRONO DE DAVID Y SOBRE SU REINO, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto" (Isaías 9:7).

"En aquellos días y en aquellos tiempos haré brotar a David UN RENUEVO DE JUSTICIA, y hará juicio y justicia en la tierra" (Jeremías 33:15).

"He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová [...]. SE SENTARÁ Y DOMINARÁ EN SU TRONO, y habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz entre ambos" (Zacarías 6:12,13).

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10. EL GALARDON RESERVADO para aquellos que son de Cristo es UNA PARTICIPACIÓN EN LA "GLORIA, HONOR, Y PODER" DEL REINO, en el sentido de ser sus asociados y colaboradores (como reyes y sacerdotes) en la obra de gobernar al mundo en justicia.
"Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre" (Apocalipsis 2:26, 27).

"Si sufrimos, también REINAREMOS CON ÉL; si le negáremos, él también nos negará" (2 Timoteo 2:12).

"Y nos ha hecho para nuestro Dios REYES Y SACERDOTES, y reinaremos SOBRE LA TIERRA" (Apocalipsis 5:10).

"Al que venciere, le daré QUE SE SIENTE CONMIGO EN MI TRONO, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono" (Apocalipsis 3:21).

"Después recibirán EL REINO los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente (1) y para siempre [...], el reino, y el dominio y la majestad de los reinos DEBAJO DE TODO EL CIELO, sea dado al pueblo de los santos, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán" (Daniel 7:18, 27).

"Para ejecutar venganza entre las naciones, y castigo entre los pueblos; para aprisionar a sus reyes con grillos, y a sus nobles con cadenas de hierro; para ejecutar en ellos el juicio decretado; GLORIA SERÁ ESTO PARA TODOS SUS SANTOS. Aleluya" (Salmos 149:7-9).

"¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles?" (1 Corintios 6:2, 3).

"No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido DAROS EL REINO [...], y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor REGRESE (2) [analusei] de las bodas" (Lucas 12:32, 36).

"Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y EN SU REINO" (2 Timoteo 4:1).

"Yo, pues, os asigno un REINO, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel" (Lucas 22: 29, 30).

"Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, SINO TAMBIEN A TODOS LOS QUE AMAN SU VENIDA" (2 Timoteo 4:8).

"Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el REINO DE DIOS, y vosotros estéis excluidos. Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y SE SENTARAN A LA MESA EN EL REINO DE DIOS" (Lucas 13:28, 29).

"De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo EN EL REINO DE DIOS" (Marcos 14:25).

"Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí CUANDO VENGAS EN TU REINO. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy (3) estarás conmigo en el paraíso (8)" (Lucas 23:42, 43).

"Por tanto os digo, que EL REINO DE DIOS será quitado de vosotros [escribas y fariseos], y será dado a gente que produzca los frutos de él [es decir, a los santos, véase 1 Pedro 2:9]" (Mateo 21:43).

"VENGA TU REINO. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" (Mateo 6:10).

"Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad" (Mateo 5:5; Salmos 37:11).

"He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio" (Isaías 32:1).

NOTA:
(1) La expresión "hasta el siglo, eternamente y para siempre" no logra dar el significado expresado en las palabras originales. El Dr. Thomas dice: "Los pronombres hebreos y caldeos se derivan del verbo olahm, ocultar, cubrir; de ahí que un olahm, en relación con el tiempo, es un período oculto o cubierto". La traducción literal en Daniel es "un olahm, aun un olahm de olahms", o período oculto, o siglos de períodos ocultos, referente a aquel período de 1000 años según está revelado en Apocalipsis y que corresponde al griego tons aionas ton aionon "por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 22:5). Él también señala que la dispensación mosaica (un período de 1.695 años) era un "Olahm de Olahms, un largo período que contiene muchos períodos menores"--"Eureka--Una Exposición del Apocalipsis". Vol. 1, págs. 125-131.

(2) Con referencia a esta palabra, podemos aprovechar la ocasión para señalar que una mala traducción de ella en el único otro lugar donde aparece (a saber, Filipenses 1:23) ha creado considerable confusión. Ahí se ha vertido como "partir", por medio de la cual se presenta a Pablo asociando su salvación con su muerte, en oposición a todas sus otras declaraciones que señalan el advenimiento como su gran ocasión. En este caso, la frase griega es eis to analusai, cuyo verdadero equivalente en castellano es 'para el regreso', es decir, de Cristo. Esto está en armonía con el tenor general de las declaraciones de Pablo. "Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia [paciente espera] de Cristo" (2 Tesalonicenses 3:5). "Y esperar de los cielos a su Hijo" (1 Tesalonicenses 1:10). "Esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo" (Romanos 8:23). Y "y así estaremos siempre con el Señor" (1 Tesalonicenses 4:17).

(3) The Emphasised Bible [La Biblia Enfática], de J. B. Rotherham, vierte el pasaje así: "De cierto te digo hoy: estarás conmigo en el paraíso". Lo exige el contexto y concuerda con el original, el cual aunque básicamente expresa el término "hoy", es, en casos como este, susceptible de que pueda aplicarse a un período futuro específico.

(4) La palabra "paraíso" es de origen persa, no griego, y significa un jardín cercado, un parque, etc. La Septuaginta vierte Génesis 2:8 así: "Y Jehová Dios plantó un paraíso en Edén"-(véase Ezequiel 36:35; Isaías 51:3; Apocalipsis 2:7). Es evidente que el Señor se refería al reino, el cual será un paraíso. Él no subió al cielo hasta el tercer día después de su resurrección, y, en consecuencia, no podía referirse a lo que popularmente se supone que quiso decir.

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11. EL ESTADO DE FELICIDAD que desarrollarán las naciones de la tierra cuando sean gobernadas por Jesús y sus hermanos, ha sido el tema de la promesa desde los primeros tratos de Jehová con el género humano, y no será más que el cumplimiento del propósito formado y enunciado desde el principio. Para ayudar al lector a percibir esto, dirigimos su atención al convenio que se hizo con Abraham, y su conexión con el futuro desarrollo del propósito divino. Las promesas hechas a Abraham garantizaban,

Primero --- La máxima bendición de todas las naciones por medio de él y de su simiente.

"Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano LA BUENA NUEVA a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones" (Gálatas 3:8).

"Pues Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; Y SERÁN BENDITAS EN TI TODAS LAS FAMILIAS DE LA TIERRA" (Génesis 12:1-3).

Segundo --- La posesión personal para siempre del territorio que está entre el Éufrates y el Nilo, que en la terminología moderna se conoce como Siria y la Tierra Santa, y en la Biblia como Palestina y Canaán.

"Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre [...]. Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; PORQUE A TI LA DARÉ" (Génesis 13:14-17; véase también 12:7; 15:8-18; 17:8).

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12. LAS PROMESAS QUE SE HABIAN HECHO fueron renovadas a Isaac y a Jacob.
"Y se le apareció Jehová [a Isaac], y le dijo: [...] Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia DARE TODAS ESTAS TIERRAS, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre" (Génesis 26:2, 3, 4).

"Y el Dios omnipotente te bendiga [Jacob...], y te dé la bendición de Abraham, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Dios dio a Abraham" (Génesis 28:3, 4).

"Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; LA TIERRA EN QUE ESTÁS ACOSTADO TE LA DARE A TI Y A TU DESCENDENCIA [...]; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente" (Génesis 28:13, 14).

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13. ESTAS PROMESAS NO SE CUMPLIERON durante la vida de Abraham, Isaac, y Jacob, ni se han cumplido desde entonces en ningún período de tiempo.
"Y [Dios] no le dio [a Abraham] herencia en ella, ni aun para asentar un pie; PERO LE PROMETIO QUE SE LA DARIA EN POSESION" (Hechos 7:5).

"Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe HABITO COMO EXTRANJERO EN LA TIERRA PROMETIDA como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa" (Hebreos 11:8-9).

"Conforme a la fe murieron todos éstos, sin haber recibido lo prometido, sino MIRÁNDOLO DE LEJOS, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra" (Hebreos 11:13-35, 39, 40).

"Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno. Y a tu simiente, la cual es Cristo [...]. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa" (Gálatas 3:16, 29).

"Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, PARA CONFIRMAR LAS PROMESAS HECHAS A LOS PADRES" (Romanos 15:8).

"Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador [es decir, Jesús-véase el contexto] en la casa de David su siervo, como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio; salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron, para hacer misericordia con NUESTROS PADRES, y acordarse de su santo pacto, DEL JURAMENTO QUE HIZO A ABRAHAM NUESTRO PADRE" (Lucas 1:68-73).

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14. Estas promesas se cumplirán cuando se establezca EL REINO DE DAVID DIRIGIDO POR CRISTO como el poder mundial supremo (es decir, cuando se instaure el reino de Dios en la tierra).

Primero, En cuanto a LA BENDICIÓN DE TODAS LAS NACIONES.

"LA TIERRA será llena del conocimiento de JEHOVA, como las aguas cubren el mar" (Isaías 11:9).

Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos: y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra" (Isaías 2:4).

"Juzgará a los afligidos del pueblo, salvará a los hijos del menesteroso, y aplastará al opresor [...]. Será su nombre para siempre, se perpetuará su nombre mientras dure el sol. Benditas serán en él todas las naciones; lo llamarán bienaventurado" (Salmos 72:4, 17).

"Entonces las naciones serán benditas en él, y en él se gloriarán" (Jeremías 4:2).

"Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa" (Isaías 11:10). "He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio. Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa. No se ofuscarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos. Y el corazón de los necios entenderá para saber, y la lengua de los tartamudos hablará rápida y claramente" (Isaías 32:1-4; Jeremías 3:17).

"Y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y sus señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra" (Zacarías 9:10).

"Será exaltado Jehová [...]. Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación" (Isaías 33:5, 6).

"Alégrense y gócense las naciones, porque juzgarás los pueblos con equidad, y pastorearás las naciones en la tierra" (Salmos 67:4).

Segundo -- En cuanto a la HERENCIA DE LA TIERRA DE LA PROMESA:

"Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham, Y HARE MEMORIA DE LA TIERRA" (Levítico 26:42).

"Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo" (Joel 2:18).

"Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas" (Joel 2:21).

"Tierra de la cual Jehová tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin" (Deuteronomio 11:12).

"Y la tierra asolada será labrada, en lugar de haber permanecido asolada a ojos de todos los que pasaron. Y dirán: Esta tierra que era asolada ha venido a ser COMO HUERTO DEL EDEN; y estas ciudades que eran desiertas y asoladas y arruinadas, están fortificadas y habitadas. Y las naciones que queden en vuestros alrededores sabrán que yo reedifiqué lo que estaba derribado, y planté lo que estaba desolado; YO JEHOVÁ HE HABLADO, Y LO HARÉ" (Ezequiel 36:34-36).

"Ciertamente consolará Jehová a Sión; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto EN PARAISO, y su soledad en HUERTO DE JEHOVA; se hallará en ella alegría y gozo, alabanzas y voces de canto" (Isaías 51:3).

"Nunca más te llamarán Desamparada, ni TU TIERRA, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá [es decir, mi deleite está en ella], y tu tierra, Beula [es decir, casada]; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada" (Isaías 62:4).

"En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos" (Isaías 60:15).

"Cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas EN EL REINO DE DIOS" (Lucas 13:28).

"Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán CON ABRAHAM E ISAAC Y JACOB en el reino de los cielos" (Mateo 8:11; véase también Lucas 13:28).

"CUMPLIRAS LA VERDAD A JACOB, Y A ABRAHAM LA MISERICORDIA, QUE JURASTE A NUESTROS PADRES DESDE TIEMPOS ANTIGUOS" (Miqueas 7:20).

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15. JESUCRISTO REGRESARA DEL CIELO y se manifestará en forma visible, y morará en la tierra por segunda vez, con el propósito de llevar a cabo el cumplimiento de todas estas cosas; por lo tanto, la segunda venida de Cristo es la verdadera esperanza del creyente.
"Jesucristo [...] juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino" (2 Timoteo 4:1).

"Este mismo Jesús que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo" (Hechos 1:9-11).

"Porque el Hijo del Hombre VENDRA en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras" (Mateo 16:27).

"Por cuanto Jehová habrá edificado a Sión, Y EN SU GLORIA SERÁ VISTO [...] para que se publique en Sión el nombre de Jehová" (Salmos 102; 16, 21).

"Y EL ENVIE A JESUCRISTO, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo" (Hechos 3:20, 21).

"Y se dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios, LE HEMOS ESPERADO, y nos salvará; este es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación" (Isaías 25:9).

"Y APARECERA POR SEGUNDA VEZ, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan" (Hebreos 9:28).

"Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero" (1 Tesalonicenses 4:16).

"Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado" (1 Pedro 1:13).

"Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo" (Filipenses 3:20).

"De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando LA MANIFESTACION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO" (1 Corintios 1:7).

"Para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que EN SU VENIDA no nos alejemos de él avergonzados" (1 Juan 2:28).

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16. EL REINO DE DIOS (1), del cual se ha hablado en todos los testimonios precedentes, es la herencia a la cual son llamados los hombres por medio del evangelio, lo cual se presenta como el objetivo de la esperanza. (Esta proposición destruye la creencia popular en "reinos más allá del firmamento").
"Dios, que os llamó A SU REINO y gloria" (1 Tesalonicenses 2:12).

"No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros EL REINO" (Lucas 12:32).

"Hermanos míos amados, oíd. ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos DEL REINO QUE HA PROMETIDO A LOS QUE LE AMAN?" (Santiago 2:5).

"Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, HEREDAD EL REINO preparado para vosotros desde la fundación del mundo" (Mateo 25:34).

"Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en EL REINO ETERNO DE NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR JESUCRISTO" (2 Pedro 1:11).

"Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa EN EL REINO DE DIOS" (Lucas 13:29).

"Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en EL REINO DE DIOS" (Juan 3:5).

"Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar EL REINO DE DIOS, ni la corrupción hereda la incorrupción" "1 Corintios 15:50).

"¿No sabéis que los injustos no heredarán EL REINO DE DIOS?" (1 Corintios 6:9).

NOTA:
(1) El reino de Dios se llama "el reino de los cielos" porque será un reino celestial establecido en la tierra en oposición a los reinos del mundo, los cuales han de llegar a ser los reinos "de nuestro Señor y su Cristo". Cristo está en el presente en el cielo, y como el reino del futuro está ahí oculto con él con un propósito; para aquel que se afana por entrar en el reino cuando venga, se dice que está 'guardando un tesoro en el cielo'. El reino está "reservado en el cielo", y se dice que la ciudadanía del creyente pertenece en el presente a los cielos; pero cuando 'venga el reino', según la petición expresada en la 'Oración del Señor', entonces, en nuestra calidad de santos, "reinaremos en la tierra".

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17. EL REINO DE DIOS DURARA MIL AÑOS, durante el cual Cristo y sus santos gobernarán a las naciones mortales de la tierra; el pecado y la muerte continuarán entre el género humano, pero en un grado más moderado que en la actualidad. Al final de ese período se producirá un cambio total en el actual estado de cosas. Cristo entregará su posición de supremacía y quedará sujeto al Padre, quien se manifestará entonces como el PADRE, FORTALEZA, GOBERNADOR Y AMIGO DE TODOS. Como preparación para esta sublime manifestación, se abolirán el pecado y la muerte, pero no sin que antes se produzca una extensa revolución de las naciones al término del Milenio. Esta revolución llegará a su etapa máxima y se suprimirá por un rápido pronunciamiento de juicio; después de lo cual ocurrirá una resurrección y juicio de aquellos que habrán muerto durante los mil años, y un juicio de aquellos que estén vivos al final de ese período; (1) lo que producirá la inmortalización de los aprobados y la destinación de los rechazados a destrucción. No quedará más que una generación de personas justas, redimidas, e inmortales, que habitarán la tierra para siempre. La obra de Cristo habrá terminado, y el Padre se revelará sin mediación.
"Vi un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás,(2) y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo MIL AÑOS [...]. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección;(3) la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él MIL AÑOS [...]. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección [...]. Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió [...]. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades [el sepulcro] entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades [el sepulcro] fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.(4) Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado AL LAGO DE FUEGO" (Apocalipsis 20:1-9, 12-15).

"Y le fue dado dominio, gloria y REINO, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y SU REINO uno que no será destruido" (Daniel 7:14).

"No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño MORIRA de cien años, y el pecador de cien años será maldito" (Isaías 65:20).

"Luego el fin, cuando entregue el REINO A DIOS y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es LA MUERTE [...]. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, PARA QUE DIOS SEA TODO EN TODOS" (1 Corintios 15:24-28).

NOTAS:
(1) Esto no incluye a los santos que reinan con Cristo en el reino; éstos son juzgados al comienzo del período en cuestión, y desde ese momento son asociados inmortales de Cristo para siempre.

(2) Debe notarse que el Apocalipsis, del cual se ha tomado esta cita, es una presentación de la verdad profética en forma de símbolo. La lectura más superficial puede mostrar esto. Candeleros representan iglesias, estrellas simbolizan ángeles, el maná escondido se refiere a la vida eterna, cuatro bestias llenas de ojos representan a la totalidad de los redimidos, un cordero inmolado con siete cuernos y siete ojos simboliza a Jesús en glorificación después de su sufrimiento, una bestia con siete cabezas y diez cuernos dan a entender una comunidad de naciones, una mujer significa una ciudad imperial, un océano simboliza a pueblos, lenguas, etc. El dragón del pasaje antes citado es un símbolo del poder político y eclesiástico de Europa congregado bajo un líder que se ha de oponer a Cristo a su venida. El ángel que desciende es el símbolo del poder que se revelará del cielo en Jesús y en los santos, y el encadenamiento del dragón, la derrota y derrocamiento de los poderes que se levantaron contra ellos, dando como resultado el triunfo universal de Cristo, y que el mundo estará libre de las pestes humanas durante mil años (compare Apocalipsis 12:3 con Apocalipsis 17:9-10, 18).

(3) Parkhurst vierte la palabra griega prote, traducida aquí como "primera" en el sentido de "tiempo--primero, antes; de dignidad de personas--primero, jefe, principal". Las siguientes son ilustraciones: "Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero [protos]" (1 Timoteo 1:15). "Los principales [protous] de la ciudad" (Hechos 13:50). "El que quiera ser el primero [protous] entre vosotros será vuestro siervo" (Mateo 20:27). "Sacad el mejor [protous] vestido, y vestidle" (Lucas 15:22; también Hechos 17:4; 25:2; 28:7, 17). En este sentido, la resurrección de los justos es la primera. Los justos tienen parte en la primera [prote, principal, primero en importancia] resurrección. Esa "mejor resurrección" (Hebreos 11:35) a la cual deseaba llegar Pablo (Filipenses 3:11). Los muertos que resucitan para ser juzgados consisten en dos clases: La resurrección de una es para vida, y la resurrección de la otra es para condenación (Juan 5:29). Por esta razón se habla de dos resurrecciones (dos en una), de las cuales la resurrección de los aceptados es la primera--no primera en tiempo, porque la resurrección y juicio de los fieles y de los infieles es simultáneo, como veremos más adelante. Todos aquellos que son responsables (dispuestos o no) volverán a la vida a la venida de su Señor, pero solamente aquellos que sean considerados dignos participarán de esa parte de la resurrección que es la única deseable, a saber, la resurrección (prote, jefe, principal) para (que resulta en) vida y no para condenación (Juan 5:29). Los rechazados no tendrán absolutamente ninguna participación, ni porción, ni herencia en la resurrección. Ellos serán apartados de la presencia del rey y llevados hacia las tinieblas de afuera y a la muerte.

(4) Que el lector tenga presente: El lago de fuego no es literal, sino un símbolo que representa la segunda visita de la muerte, por medio de la cual los inicuos, después del juicio, han de ser destruidos para siempre de la tierra. En esto no hay apoyo para la idea popular del infierno, que indudablemente es pura ficción originada en las especulaciones de filósofos paganos.

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