¿Qué Debo Hacer Para Ser Salvo?

Tercera Parte

Ahora bien, estimado lector, le será evidente por las referencias bíblicas que hemos presentado, que el hombre es mortal; una criatura perecedera como resultado del pecado. Que "el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres " (Romanos 5:12). Habiendo el pecado afectado a la naturaleza de nuestros primeros padres, y habiendo sido trasmitida esa naturaleza a nosotros, somos criaturas que mueren, y, por lo tanto, somos " por naturaleza hijos de ira " (Efesios 2:3). Habiendo sido nuestros primeros padres expulsados de Edén y de todas sus bendiciones, y habiendo quedado separados de Dios por el pecado, nos dejaron desterrados del paraíso y alejados de las gloriosas promesas de Dios acerca de las cuales hemos estado leyendo. De ahí que el apóstol Pablo dice: "Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa , sin esperanza y sin Dios en el mundo" (Efesios 2:11, 12).

Nuestra necesidad de la gran salvación es ya evidente, y surge la pregunta: '¿A quién iremos para obtenerla?'

En la Biblia leemos acerca del primer Adán y del segundo Adán. En el primero hay muerte; en el segundo hay vida eterna. Nuestro nacimiento de la carne sólo nos da relación con el primero; pero Dios en su bondad ha abierto un camino por el cual podemos cambiar nuestra relación del primer Adán al segundo Adán, y de ese modo ahora llegamos a ser herederos de vida eterna, y en el futuro, poseedores de aquella dádiva con todas sus gloriosas consecuencias.

  1. Sólo en Cristo podemos obtener redención y expiación.
  2. El bautismo es una de los requisitos para la salvación.
  3. Es nuestro deber después del bautismo obedecer los mandamientos de Cristo.


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