La Gran Salvación

Segunda Parte

Para obtener la gran salvación es necesario que entendamos y creamos las buenas nuevas relacionadas con el reino de Dios. Ahora bien, estimado lector, no se haga la idea de que no es necesario tener un punto de vista correcto de este asunto; porque lo que vamos a tratar ahora es parte del evangelio que nuestro Señor envió a sus apóstoles a predicar, del cual dijo: "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado". Recuerde que sostener un punto de vista falso acerca del evangelio es creer en otro evangelio; por hacer esto, el apóstol Pablo dijo a algunos de la iglesia de Galacia que habían sido hechizados (Gálatas 3:1). Si el evangelio nos promete una herencia eterna en la tierra, y nos empecinamos en negarnos a creerlo y nos aferramos a la teoría de que nuestra morada eterna está en el cielo, creeremos en un "evangelio diferente" y, por lo tanto, perderemos la gran salvación. Lea Gálatas 1:6-9 y vea todo lo importante que es este asunto.

Es una creencia general que esta tierra ha de ser consumida completamente por el fuego, y que todos los hombres y mujeres buenos serán finalmente llevados al cielo a disfrutar de la eternidad. En lo que a la tierra concierne, esta teoría representa a la obra de Dios como un fracaso; porque si no hay para ella un futuro mejor que el pasado--si los males del pasado y presente de la tierra no han de transformarse en bien--¿qué otra cosa es sino un fracaso?

  1. Dios ha prometido bendecir y llenar la tierra con su gloria.
  2. La tierra, no el cielo, ha de ser la herencia eterna de los justos.
  3. El evangelio, según está incorporado en las promesas a Abraham, Isaac y Jacob, es que los justos por medio de Cristo heredarán la tierra para siempre.
  4. Las promesas a Abraham no se han cumplido todavía
  5. La simiente en la cual se han de cumplir las promesas abrahámicas es Cristo
  6. Dios hizo un convenio con David para establecer un reino universal, glorioso, y eterno, en la tierra.
  7. El convenio con David se cumplirá cuando Cristo posea el trono restaurado de David.
  8. El cumplimiento de los convenios con Abraham y David implica la restauración de las doce tribus bajo la administración de Cristo.
  9. Habrá un regreso personal y literal de Cristo a la tierra.

<< Contenido