El Diablo no es un Monstruo Personal Que Habita en el "Infierno", y Que al Mismo Tiempo Está Presente en Todas Partes Tentando a Todos Los Hombres, Sino Que es el Pecado en la Carne

Ahora bien, estimado lector, llegamos al tema del diablo; un tema que Ud. podría pensar que es de importancia trivial, pero nosotros debemos insistir en que es de gran importancia. Es muy importante que no creamos en doctrinas que deshonren y blasfemen a Dios. Si existe semejante monstruo personal como se cree popularmente--uno que es inmortal y que al mismo tiempo posee poderes para tentar a la débil humanidad en todos los lugares del mundo, y que tiene el poder de una vida sin fin para continuar su rebelión contra Dios--la pregunta es: ¿De dónde surgió semejante ser? ¿Lo creó Dios? ¿Le dio Dios la inmortalidad, su propia naturaleza y la naturaleza que se nos encomienda buscar por medio de hacer el bien? ¿Le dio Dios poder para estar presente en todas partes realizando su malvada obra? ¿Tiene Dios el propósito de permitir que semejante monstruo de maldad viva eternamente en abierta rebelión contra él? Si es así, ¿por qué? ¿Puede Ud. creer esto sin deshonrar a Dios, quien es sabio, justo, todopoderoso y bueno?

Si creemos que el diablo es inmortal y que tiene vida eterna, ¿cómo podemos creer que "la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna"? (Romanos 6:23) Si creemos que el diablo ha de ser un eterno enemigo de Dios y del hombre, ¿cómo podemos creer que Cristo por medio de la muerte destruirá "al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo" (Hebreos 2:14)? y que Cristo destruirá al último enemigo (1 Corintios 15:26)? ¿No es el hombre suficientemente débil por naturaleza para resistir las seducciones de la mente carnal? ¿Por qué debería Dios crear, o siquiera permitir que exista, un ser poseedor de tan gran poder tentador sobre el hombre, el cual de por sí es ya tan débil? ¿Por qué debería haber un "infierno" más grande y más profusamente popular que "el cielo", y por qué debería haber un diablo más poderoso para el mal que lo que es Dios para el bien? ¿No es blasfemia contra Dios creer en tales cosas?

daimon -- demonio

Ahora bien, la palabra diablo, así como el término "infierno", es sumamente confusa en la manera en que se usa en el Nuevo testamento, porque se usa para representar dos palabras diferentes de las Escrituras originales. Estas palabras son, en griego, daimon y diabolos. La primera es una palabra que los paganos aplicaban a supuestos espíritus de personas fallecidas. Para ellos, cuando una persona estaba afligida por una enfermedad de cualquier clase, especialmente una enfermedad que afectara a la mente, se trataba de un espíritu desincorporado, o, como sus discípulos lo llamarían hoy, un "alma inmortal", que había entrado en el cuerpo de la persona para castigarla. Para curar la enfermedad había que expulsar el demonio, espíritu o alma. De este modo, si uno estaba afectado por siete diferentes enfermedades y era sanado, significaba que se había expulsado siete espíritus o almas inmortales. Las personas religiosas que han prestado atención a doctrinas de demonios aún sostienen el dogma pagano de los espíritus desincorporados, pero han abandonado la antigua teoría de la trasmigración. El lenguaje de las Escrituras es el lenguaje de los tiempos en que fueron escritas; pero no compromete a nuestro Señor y a sus apóstoles con la teoría pagana, como tampoco nuestro uso de la palabra lunático nos compromete con la creencia de que una persona insana ha sido influenciada por la luna, o que nuestro uso de erisipelas significa que creemos en "el Fuego de San Antonio".

Lo siguiente pertenece a la Yate's "History of Egypt" ["Historia de Egipto", de Yate], que hemos citado del folleto "Diabolism" [Diabolismo], ilustrará cómo el uso de palabras y frases puede significar una cosa para un pagano y otra distinta para uno que se ha librado de la oscuridad del paganismo:

"Parecería que las mismas enfermedades prevalecían entonces en Siria y en Egipto, tal como ahora, y las diversas prácticas que la gente adoptaba referente a ellas han cambiado muy poco durante un período de casi dos mil años. Nada es más común en la actualidad en el Este que se le diga a uno que una persona tiene un diablo o que está poseída por un diablo; y esta expresión se aplica más o menos a todo malestar . Tuve ocasión de darme cuenta de esto inmediatamente a mi llegada al país.

"He sabido que el Rev. Mr. Wolf fue ridiculizado por haber declarado que una noche, cuando estaba pasando entre Jerusalén y el Cairo, él echó fuera un demonio en el desierto; pero yo sólo puedo suponer que él usó la expresión en el mismo sentido que ya he aludido, y que él tan sólo empleó un modismo de los nativos. A menudo han usado esta expresión conmigo en Siria y en otras partes para pedirme que eche fuera un demonio; por la cual simplemente entendí que yo había de curar los malestares corporales de las personas; no que esperaran que yo realizara un milagro en la ocasión, excepto que los nativos atribuyen la cura de cada enfermedad a la influencia talismánica".

La obra del Salvador y sus apóstoles en este particular fue la cura milagrosa de enfermedades, cuyo relato fue dado en lenguaje de los tiempos. Los paganos y aquellos que creían en sus doctrinas de demonios entendieron el asunto desde el punto de vista pagano; tal como un pagano religioso en nuestros días consideraría un caso de erisipelas como un fuego de San Antonio, mientras que una mente racional tendría mejor criterio.

diabolos

La palabra que más nos interesa es diabolos ; porque si no logramos entender el significado de esta palabra no podríamos entender el plan de salvación. Cristo vino para destruir el diabolos y sus obras; por lo tanto, un punto de vista equivocado del diabolos interfiere con un punto de vista correcto de la misión de Cristo.

El significado de diabolos, según lo da el Dr. Young, es acusador, calumniador. La palabra se vierte como demonio o diablo en el Nuevo Testamento treinta y siete veces, en las cuales su uso sostiene el significado que ya se ha dado. No se refiere a un ser sobrenatural, como se supone por lo general, porque en tres casos se usa en plural. sin embargo, en estos casos los traductores de la Versión Reina-Valera, viendo, sin duda, que la palabra no podía significar el supuesto ser sobrenatural, no han usado la palabra diablo o demonio. Sería absurdo que Pablo dijera: 'Las mujeres asimismo sean honestas, no demonios sobrenaturales'. Así que nos dieron una traducción correcta que proporciona una llave para el verdadero significado de la palabra. Este es:

1 Timoteo 3:1--"Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras [ diaboloi ].

2 Timoteo 3:3--"Habrá hombres * * * sin afecto natural, implacables, calumniadores [ diaboloi ].

Tito 2:3--"Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras [ diaboloi ].

Si hubieran sido calumniadores o falsos acusadores, habrían sido diablos en el sentido que se usa "diablo" en el Nuevo Testamento como traducción de diabolos .

Literalmente, la palabra diabolos significa aquello que permite cruzar al otro lado. De ahí que aquello que tienta a los hombres para que crucen la línea que separa el bien del mal, esto es, para que pequen. Aquello que causa que el hombre peque, así como el pecado mismo en todas sus diversas fases se ha personificado en las Escrituras de la misma manera que a las riquezas se les llama el dios de este mundo y Mammon; y este principio de la naturaleza humana es lo que tienta a hacer el mal. De ahí que es el diabolos lo que causa que los hombres crucen al otro lado de la línea. Existe lo que llamamos riquezas; existe lo que llamamos pecados. Tome la personificación bíblica de estos y llame Mammon a las riquezas y Diabolos a los pecados. Entonces podemos decir que Mammon nos tienta; Mammon es nuestro enemigo. Mammon nos destruirá. Y podemos sustituir la palabra Diabolos y decir las mismas cosas. Nadie sería tan insensato como para pensar que Mammon es un monstruo personal y sobrenatural porque usamos la palabra en este sentido personal. ¿Por qué no se le da el mismo sentido al uso de la palabra diabolos ? También se han personificado la obediencia y el pecado: "¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?" (Romanos 6:16) Aquí están dos amos representados por el pronombre él , pero nadie supone que ellos son en realidad dos personas. El pecado es o un pensamiento perverso o un acto de una persona; la obediencia es un pensamiento bueno o el acto de una persona. Que se les personifique, probablemente se debe a que ninguno puede existir sin una persona. Fue el diabolos el que puso en el corazón de Judas que traicionara a Cristo (Juan 13:2); y de este modo llegó a ser un diablo [ diabolos ]--Juan 6:70.

Ahora bien, Cristo vino a quitar el pecado del mundo; esto es, eliminar finalmente el pecado y todos sus efectos de la tierra. Cuando se haga esto, el diabolos no existirá más.

cristo ha de quitar el pecado 

Juan 1:29--"He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo".

1 Juan 3:5--"Él apareció para quitar nuestros pecados".

Romanos 8:3--"Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne".

cristo ha de destruir al diablo y sus obras 

Hebreos 2:14--" Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo [ diabolos ]".

1 Juan 3:8--"Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo [ diabolos ].

Cuando sea destruido el diablo y sus obras, todo mal será quitado de la tierra, se restaurará el paraíso, y todo volverá a ser "muy bueno". Por lo tanto, creer que el diablo es un ser sobrenatural que ha de vivir mientras viva Dios, y cuyas obras en un supuesto "infierno" han de continuar mientras continúe el "cielo", es negar la verdad referente a la obra de redención por medio de Cristo.

No piense, entonces, que Dios mantiene la existencia de semejante monstruo, y que nuestras tentaciones vienen de él. "Cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido" (Santiago 1:14).

SATANÁS 

La palabra Satanás se usa frecuentemente en el mismo sentido de diabolos. En verdad, diabolos es la palabra que la Septuaginta emplea para la palabra hebrea s atanas. Aunque la palabra en gran medida significa lo mismo que diabolos, hay esta diferencia: que satanás no siempre representa a un opositor del bien. Con frecuencia se vierte como adversario; y al ángel del Señor que se paró en el camino de Balaám se le llama Satanás. Sin embargo, en general, lo que se ha dicho bajo el encabezamiento de diabolos se aplica a la palabra Satanás. Toda persona que es un opositor del bien es un satanás. De ahí las palabras del Señor al apóstol Pedro: "¡Quítate de delante de mí, Satanás!", de lo cual ninguna persona razonable deduciría que Pedro era el ser que la superstición supone que es el diablo.

Cuando la gran misión de Cristo esté completada, no habrá satanás, diabolos ni demonios "porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido será la muerte " (1 Corintios 15:25-26).

El pecado, la trasgresión de la ley, convirtió al hombre en un satanás, un adversario del bien. el deseo concibió y produjo el pecado; y el pecado, cuando se ha completado, produjo la muerte. Para producir la muerte, el pecado se posesionó de la naturaleza humana en la forma de enfermedad o mortalidad; la enfermedad se multiplicó de diversas formas, y a estas formas los paganos llamaban demonios. Cuando nuestro Redentor inaugure el tiempo en que no habrá enfermedad ni dolor, no habrá "demonios". Cuando "transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya" (Filipenses 4:21), "la mortalidad será sorbida por la vida" y no habrá más deseos en nuetra naturaleza, de ahí que no habrá más diabolos ni satanás en nosotros. estando libres del deseo, no pecaremos y, por lo tanto, no nos convertiremos en diabolos ni en satanás. Entonces Cristo habrá cumplido su misión de " destruir a aquel que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo" (Hebreos 2:14). No habiendo más muerte, ni más "demonios" , ni más diabolos, ni más satanás, el último enemigo habrá sido destruido. Sí, destruido; y entonces "Dios será todo en todos ". En esto, estimado lector, Ud. tiene una perspectiva que exalta y honra el nombre de Jehová en el sentido de que nos muestra que, aunque ha permitido que el hombre peque, y de este modo socave y maldiga la tierra por una temporada, su sabiduría, poder y gloria pondrán término a todo mal. semejante perspectiva gloriosa y que honra a Dios queda excluida de su punto de vista por el paganismo que perpetúa la existencia de un diablo personal, omnisciente, omnipresente, inmortal, indemne al fuego, con incontables millones de víctimas desesperanzadas e indefensas.

<< 22. El Infierno, Según se Emplea en la Biblia, no Significa un Lugar de Tortura Eterna, Sino el Sepulcro y el Gehenna
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