Lector, nos dirigimos a Ud. encarecidamente. Tenemos un importante tema acerca del cual queremos conversar con Ud.; no se trata de ganar dinero, ni para Ud. ni para mí, sino acerca de un asunto de mucha mayor importancia, que cada persona necesita: es aquello que la gente llama religión. Quizás Ud. conteste: 'No me interesa; mire la confusión que hay en las religiones del mundo. ¿De qué sirve que yo me tome la molestia cuando ni los hombres sabios pueden ponerse de acuerdo?' Esa es precisamente la razón por la cual quiero conversar con Ud. en este momento, para mostrarle que la sabiduría de los sabios es insensatez para con Dios; y que la religión de la Biblia no se encuentra en la "sabiduría" de las escuelas teológicas, sino que está revelada, de manera tan clara que una persona corriente puede entenderla y salvarse gracias a ella; en realidad quiero mostrarle--no se enfade--que para aprender la religión de la Biblia es necesario descartar la religión popular de la cristiandad. Ahora, venga y razonemos.
Quizás, como muchos otros, Ud. habrá llegado a la conclusión de que no tiene ninguna importancia cuál sea nuestra creencia religiosa, en tanto seamos honestos y sinceros; pero es la imposibilidad de reconciliar los muchos credos religiosos entre sí, y casi todos ellos con la Biblia, lo que ha impulsado a muchos a decir: 'En realidad. no tiene ninguna importancia'. Pero su sentido común le dirá que sí tiene importancia si Ud. cree la verdad o cree una falsedad, si le cree a Dios o no; y el mundo religioso, por sus acciones, muestra que tiene importancia lo que uno cree, porque ellos envían misioneros para cambiar la creencia de los paganos, y también a los judíos para cambiar sus creencias, a fin de que crean que Jesús es el Cristo.
Si tiene importancia lo que creemos, entonces podemos decir por qué se ha dado la Biblia: para guiarnos hacia la Verdad; y la Biblia misma dice que nuestra salvación depende de nuestra creencia en el evangelio según se halla revelado en sus páginas.