La Verdad Bíblica Acerca de... La Supuesta Preexistencia de Cristo

La razón de que nos refiramos a este tema se debe a dos enseñanzas. La primera es que Jesucristo era (supuestamente) el eterno Hijo de Dios, que ha existido con el Padre desde el principio del tiempo, y segundo, que el Señor Jesús es supuestamente 'Dios el Hijo', la pretendida segunda persona de la Trinidad. Es importante conocer la verdad, porque nuestra salvación depende de ella.

NO EN LA BIBLIA

Aun cuando no hay en la Biblia confirmación de ninguna de estas ideas señaladas, millones las aceptan y piensan usar la Escritura misma para demostrar que son correctas.

Una de las principales referencias que parece que se le considera como absoluta en respaldo de la errónea idea acerca del 'Hijo eterno', es una declaración del Señor Jesús, que se halla en Juan 17:5 - "Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese". Muchos piensan que la 'gloria' de la que habló el Señor, que le fue dada cuando estaba a la diestra del Padre, prueba que él era el 'Hijo eterno' o 'Dios el Hijo'. Sin embargo, ninguna de estas afirmaciones pueden ser ciertas porque, en Apocalipsis 1:18 el Señor Jesús, estando a la diestra del Padre (en el 96 a.C.) instruyó a Juan para que escribiera: "Yo soy [...] el que vivo, y estuve muerto". 'Dios el Hijo', o el 'Hijo eterno', no podía haber muerto. En cambio, éste era Jesús de Nazaret. No sólo eso, el pasaje describe al Señor Jesús pidiéndole al Padre que le dé algo; una situación que no podría producirse si ambos fueran 'coiguales', como afirma el dogma de la Trinidad.

LA PRETENDIDA 'ENCARNACIÓN'

Aquellos que creen que el 'Hijo eterno quedó incorporado en la carne humana', afirman que el 'Hijo eterno' en realidad llegó a ser el cuerpo y fue una manifestación del Padre, que Isaías profetizó como Emmanuel, "que traducido es Dios con nosotros" (Mateo 1:23). Inmediatamente que miramos a este pasaje vemos que la afirmación de la 'encarnación' es espuria, porque en ningún caso la gente que cree en la preexistencia del Señor Jesús como el Hijo eterno, afirma que él era Dios, a pesar de que el significado de la palabra Emmanuel (por interpretación, no como un hecho), es "Dios con nosotros".

Los más dedicados creyentes en la 'Trinidad' admitirán que ellos no pueden explicar cómo el Señor Jesús era tanto Dios como hombre t son muy francos: 'O creemos en ella, o no creemos' Obviamente, entonces, ciertamente no se enseña el tema en la Biblia ni se puede explicar. Si no está en la Biblia, entonces estamos forzados a rechazarla como doctrina falsa.

Ahora bien, aquellos que creen en la Trinidad de tres dentro de la así llamada 'divinidad', tienen un problema, porque exigen que cada vez que leamos la palabra "Dios", tenemos que aceptar que el término abarca a 'Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo'. Cuando leemos las palabras de Mateo, los trinitarios no tienen más alternativa que aceptar que la totalidad de las tres personas de la así llamada 'Divinidad' deben estar incluidas dentro de la expresión "Dios con nosotros". Por lo tanto, si la teoría de ellos es cierta, no fue encarnado sólo 'Dios el Hijo', sino las tres 'personas' de la así llamada Trinidad. Las sencillas verdades bíblicas destruyen la teoría de que sólo el 'Hijo eterno' o 'Dios el Hijo' fueron encarnados. Más bien prueban el punto de que Jesús el Cristo (el Ungido) fue una manifestación del Padre, y de este modo él era DIOS CON NOSOTROS, en el sentido de que él exhibió todos los atributos del Padre.

¿QUIÉN MURIÓ?

Parece que escapa a la atención de muchos devotos creyentes en la 'preexistencia' que si Jesús fue el 'Hijo eterno' o 'Dios el Hijo', él no habría podido ser la simiente prometida a Abraham, a Isaac, y a Jacob, cuya simiente el apóstol Pablo afirma que es el VARÓN Jesucristo, el cual llegó a ser el mediador entre Dios y el hombre (1 Timoteo 2:5). Si en realidad Jesús era Dios el Hijo, un miembro de la 'Trinidad', o el 'Hijo eterno', él no habría podido llegar a ser un mediador entre Dios y el hombre, como lo exigen las Escrituras.

La 'persona' que murió cuando el Señor Jesucristo fue crucificado, y que está a la diestra del Padre, se describe en el Apocalipsis (revelado por Jesucristo), escrito por Juan, como "el primogénito de los muertos" (Apocalipsis 1:5), y esto está confirmado por el Señor Jesús mismo cuando instruyó a Juan a que escribiera: "YO SOY [...] el que vivo, y ESTUVE MUERTO" (Apocalipsis 1:18).

Que esta persona era el viviente Jesús de Nazaret y NO el 'Hijo eterno' o 'Dios el Hijo', queda demostrado por Jesús de una manera sencilla y positiva cuando instruyó a Juan a que escribiera: "Yo Jesús [...], yo soy la raíz y el linaje de David" (Apocalipsis 22:16). ¿Podría haber algo más definitivo? Las Escrituras demuestran que la persona que está a la diestra del Padre es en verdad Jesús de Nazaret, que murió y que era descendiente del Rey David, lo cual no habría podido ser si él era el 'Hijo eterno' o 'Dios el Hijo'.

EN EL TRONO DE SU PADRE DAVID

Las palabras de Lucas 1:32 causan irreparable daño a las teorías del 'Hijo eterno' y 'Dios el Hijo', porque demuestran que la persona que nacería de María había de ser Jesús y sería llamado el Hijo del Altísimo, y que había de reinar en el trono de su padre David: "Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y el Señor Dios le dará el trono de David su padre".

Este versículo muestra que Jesús de Nazaret había de ser llamado el "Hijo del Altísimo". Si Jesús hubiese sido el 'Hijo eterno', o 'Dios el Hijo', la naturaleza profética de este versículo quedaría totalmente destruida. De nuevo, Si Jesús fue el 'Hijo eterno', o 'Dios el Hijo', el Rey David no podría, bajo ninguna circunstancia, ser su padre.

Además, el ángel Gabriel aseguró a María que, en algún tiempo en el futuro, el Señor Dios llevaría a cabo la entrega del trono a su Hijo. Esto no ocurrió antes del día de su crucifixión, así que, obviamente, es una profecía para el futuro. Esto significa que cuando el Señor Jesús regrese, esta profecía tiene que cumplirse a su regreso, el cual en el presente está a la diestra del Padre, demostrando que ese mismo Jesús no puede ser el 'Hijo eterno' o 'Dios el Hijo', porque él es en realidad un descendiente de David. No sólo eso, el hecho que "el Señor Dios" ha de dar el trono al Señor Jesús en el futuro, demuestra incuestionablemente que no hay coigualdad entre el Padre y el Hijo.

¿A QUIÉN RESUCITÓ DIOS?

En diversas parte de la Biblia hay muchas declaraciones positivas y definitivas que no se pueden torcer para demostrar algo que no dicen. En Hechos 2:24 se habla de Jesús de Nazaret "al cual Dios levantó", como la misma persona de que se habla en v. 36, "que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo".

Este pasaje no deja lugar a dudas de que Jesús de Nazaret, muerto por crucifixión, fue levantado a vida por el Padre, como "primogénito entre muchos hermanos", y llegó a ser el Cristo resucitado, a la diestra del Padre. Esta sencilla verdad no deja cabida para ideas paganas acerca de una preexistencia y trinidades coiguales de dioses. Nuestra salvación de la muerte eterna depende de conocer las verdades sencillas de la Biblia.


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