La Verdad Bíblica Acerca de... El Cristianismo

"Y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía" (Hechos 11:26).

DISCERNIENDO ENTRE PRETENSIONES Y REALIDADES

Sería maravilloso poder decir: 'No hay diferencia entre el cristianismo que estableció Cristo y el cristianismo que se presenta en la cristiandad moderna'. Pero afirmar eso sería decir una mentira; una afirmación que no puede establecerse sobre la base de los hechos. Sólo podemos decir lo que es 'verdad' hasta donde sabemos, o creemos que es. "Tu palabra es verdad", dijo nuestro Señor Jesús. La verdad referente a la religión contemporánea es que hay una gran diferencia el cristianismo de Cristo y sus apóstoles y el así llamado 'cristianismo' del presente.

Esa afirmación es evidentemente cierta de por sí; pero sólo es evidente para aquellos que conocen bien su Biblia. Aquellos que carecen de un conocimiento del cristianismo del Nuevo Testamento no pueden discernir la gran diferencia. Uno de los tristes hechos de la vida que todos tenemos que llegar a aprender es que 'las cosas no son lo que parecen'. Los vendedores de productos y servicios a menudo hacen afirmaciones acerca de su producto o servicio que a veces no pueden sustanciar; y algunas veces resultan ser totalmente falsas. Esto ha dado origen a la sabia máxima: '¡que tenga cuidado el comprador!' Los compradores deben tener la responsabilidad de investigar todas las afirmaciones que se dicen del producto; verificar si lo que se les presenta para que lo compren o o lo acepten es lo que ellos realmente quieren, lo que pensaban que era verdadero, o que fueron impulsados a creer que era verdadero. En todas las cosas (especialmente en asuntos religiosos que afectan nuestro bienestar eterno), debemos discernir entre pretensiones y realidades; entre lo que parece que es y lo que en realidad es.

EL CRISTIANISMO DE CRISTO

El cristianismo establecido por Cristo y sus inspirados apóstoles se halla en el Nuevo Testamento. En él se consignan las creencias y prácticas, los conceptos y costumbres, del cristianismo del primer siglo. Era la verdadera 'Iglesia Apostólica'. Lea lo que dice la 'Enciclopedia Internacional' (1975 - Grolier):

"Cristianismo, la religión histórica derivada de la enseñanza y vida de Jesucristo [...]. Surgiendo como una secta dentro del judaísmo, culminó en el movimiento hebreo y profético, y la profundamente arraigada esperanza en la venida del Mesías (el 'Ungido'), el cual establecería el reino de Dios en la tierra".

El Mesiazgo de Jesús. Fue en la capacidad de este Mesías esperado desde hacía tanto tiempo que Jesús de Nazaret reunió en torno a él a un pequeño grupo de seguidores. Sin embargo, el concepto de Jesús acerca del Mesiazgo era muy diferente del que tenían comúnmente los partidos judíos religiosos y políticos. Está consignado que en una ocasión el pueblo trató de hacerlo Rey (Juan 6:15). Él rehusó firmemente apoyar esto porque no tenía intención de convertirse en el líder de la insurrección mesiánica. Había sido ungido por el Espíritu del Señor "para dar buenas nuevas a los pobres [...], a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor" (Lucas 4:18), conectando por ese pasaje su concepto acerca del Mesiazgo con el del Siervo Sufriente de Yahvéh predicho por Isaías al término del exilio (Isaías 61:1-3; 52:7; 53). Su misión era traer salvación por medio del sufrimiento (Marcos 8:3; Mateo 16:21), más bien que ser un mayor David o espectacular Hijo del Hombre viniendo en poder y gloria para liberar a la nación del yugo romano. Parecería que aceptó las ideas judías apocalípticas ('el profetizado fin del mundo') acerca de una nueva era que se establecería con la aparición del Mesías en las nubes del cielo (Marcos 13; 14:62; 24; 26:64) (1 Tesalonicenses 4:15; 5:1; 2 Tesalonicenses 2:2; 2 Pedro 3:7; Apocalipsis 14:15; 21).

Resumiendo: El cristianismo de Cristo se centraba alrededor de sus dos venidas como el Mesías. Primeramente, como el Siervo Sufriente de Dios para proveer un camino de perdón y salvación por medio de la fe en él. Dios dio a su Hijo Unigénito como un sacrificio necesario por los pecados y la redención de todos ellos. Segundo, como un Rey completamente vencedor que establecerá en la tierra el reino de Dios en lugar de los actuales reinos de los hombres. La creencia en el evangelio de Jesús, bautismo en su muerte, y una conducta renovada en obediencia a sus mandamientos son los requisitos para la salvación; un lugar eterno en este reino cuando él venga.

Nuestro Señor Jesucristo requiere creencia en el evangelio seguido por el bautismo para salvación (Marcos 16:15, 16 -- véase 'La verdad acerca del evangelio', y 'El evangelio original'). El bautismo implica la muerte y una sepultura del camino de vida pecaminoso del pasado, y una resurrección para andar en una vida nueva de obediencia a Dios (Romanos 4:24; cap. 6; Juan 14:15).

¿EL CRISTIANISMO EN LAS IGLESIAS?

Encontramos considerable diferencia entre estas cosas y lo que enseña la así llamada 'Iglesia Cristiana', tanto la católica (anglicana, griega, y romana) como la no católica. Los dogmas de la Trinidad, el Diablo y Satanás sobrenatural, que los justos se van al cielo, que los inicuos se van al infierno, las almas inmortales, que el reino de Dios (o de los cielos) es la Iglesia, la preexistencia de Cristo, que la tierra será quemada, la muerte de Cristo como substituto, y otras falacias se enseñan y se requieren para formar parte de la comunidad. Tales dogmas no pueden establecerse válidamente sobre la base de la Biblia. Más bien, puede mostrarse que han venido de fuentes no bíblicas.

El cristianismo de la cristiandad es en realidad una amalgama de algunas ideas paganas mezcladas con algunas palabras bíblicas. Representa una corrupción del cristianismo bíblico. Israel de la antigüedad fue culpable de caer continuamente en una corrupción similar, y regularmente recibía la mano castigadora de Dios, no obstante sistemática y obstinadamente rehusaba regresar a Dios (véase Oseas 7). Las así llamadas 'naciones cristianas' de los tiempos modernos también han experimentado la mano castigadora de Dios sobre ellos muchas veces en guerras terribles, y a pesar de todo eso, no se han arrepentido de sus crímenes. (Apocalipsis 2:21; 9:20, 21; 16:9, 11).

¿Qué pueden hacer entonces aquellos que desean sinceramente ser fieles cristianos bíblicos, los cuales sin embargo forma parte de un cristianismo que está descarriado de la Biblia?

'SALID DE ELLA, PUEBLO MÍO'

El llamado de Cristo mismo se halla en Apocalipsis 18:4: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas". El Señor Jesús del cielo se refiere al cristianismo moderno como "ella"; una mujer incasta con hijas ilegítimas. Para las propias palabras descriptivas del Señor, véase Apocalipsis 18:2; 17:5, 6.

¿QUÉ HAREMOS, ENTONCES?

Deberíamos ser lectores diligentes y cuidadosos, con "hambre y sed de justicia" para que se nos pueda saciar (Mateo 5:6; Hechos 17:11; Romanos 15:4; 2 Timoteo 3:14-17). Entonces estaremos equipados para buscar una acogedora comunidad cuyas creencias y prácticas sean verdaderamente bíblicas. Un discípulo de Cristo en esta dirección le guiará fielmente hacia el camino de salvación de Dios y también le ayudará a hallar (o a establecer) un hogar espiritual en el cristianismo bíblico.


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