La Verdad Bíblica Acerca de... La Gran Tribulación

"Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá" (Mateo 24:21).

"Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero" (Apocalipsis 7:14).

LA TEORÍA POPULAR:

Debido a un malentendido de muchos comentaristas acerca de la profecía de Daniel 9:24-27, la que se relaciona con el bien conocido tema de la profecía de las '70 semanas', muchos han sido confundidos para pensar que los últimos siete años de esa profecía son futuros y se aplican a un supuesto 'rapto' de 'los salvos' hacia el cielo, y al surgimiento de un imaginario anticristo, seguido por 3-2/2 años de tribulación antes de que venga Cristo. Estamos hablando de la supuesta 'Tribulación'.

DOS TRIBULACIONES: PARA ISRAEL, Y PARA EL MUNDO.

Las dos citas recién señaladas hablan de dos grandes tribulaciones: la primera, que ya vino sobre Israel, y la segunda, que aún ha de venir sobre el mundo entero, durante la cual "y yacerán los muertos de Jehová en aquel día desde un extremo de la tierra hasta el otro" (Jeremías 25:33). El blanco serán aquellos que rechacen al nuevo Rey en Jerusalén, y la iglesia apóstata que agita a las naciones para que se alcen contra el nuevo Rey (Apocalipsis 17 y 18).

LA TRIBULACIÓN PARA ISRAEL

La primera cita habla de la gran tribulación pasada de Israel, pero que al tiempo en que se declaró, era aún futura. Forma parte de la bien conocida 'Profecía del Monte de los Olivos' que declaró nuestro Señor Jesucristo después de que sus discípulos habían estado admirando las grandes piedras de los muros del templo del Rey Herodes en Jerusalén. Ese templo que demoró más de cuarenta años en ser construido a un alto costo, era un edificio grande y magnífico que daba toda la apariencia de que continuaría por un tiempo muy largo en el futuro. Pero por medio de la inspiración divina que Dios le había dado, nuestro Señor Jesús sabía que había de ser destruido. También sabía que esa generación de su propio pueblo pronto lo rechazarían, condenarían y crucificarían. También, sabía que posteriormente se les daría una oportunidad de arrepentirse de su crimen, y que muchos miles de ellos se arrepentirían (véase Hechos, capítulo 2). Siendo "Jesucristo hombre" así como "el Hijo de Dios", él sabía acerca de la naturaleza diabólica del género humano y su capacidad para cometer grandes males. Sabía "lo que hay en el hombre". También sabía que la mayor parte de la nación no se arrepentiría, y que continuarían apoyando el asesinato judicial que sus líderes espirituales cometieron contra él, a pesar de que era el Hijo de Dios, su Mesías ungido y su futuro Rey, como lo demostró por medio de sus muchos milagros y vida ejemplar.

Por lo tanto, inspirado por Dios, nuestro Señor Jesús pronunció esta profecía, registrada en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21. Él advierte a sus discípulos que no pongan su corazón en las cosas presentes que vieron, sino que pongan su esperanza en su Segunda Venida, cuando él regresará a esta tierra "con poder y gran gloria" (Mateo 24:30). A ellos y a nosotros se nos pide que no nos concentremos en esta vida o en los reinos de los hombres que vemos. Porque aunque parezcan reales y duraderos pueden ser, y son, sacudidos y quitados. Más bien, él quiere que estemos a la espera del reino de Dios que ha de venir, el cual no podrá ser sacudido ni quitado después de que se haya establecido. Muy ciertamente, el reino de Dios se establecerá al regreso de Cristo, y presentará al mundo señales que indiquen que eso ocurrirá pronto (véase Hebreos 12:25-29; Daniel 2:44; 2 Timoteo 4:1).

Enfrentados con esta advertencia de que todas las piedras del gran templo de Herodes serían derribadas, sus discípulos hicieron a nuestro Señor una quemante pregunta: "¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?"

ANALISIS DE MATEO 24

Jesús contesta de una manera muy detallada la pregunta que les preocupaba. Su respuesta cubre no sólo sus preguntas en particular, el "cuándo" y el "qué", sino que también abarca el período de tiempo completo desde sus días hasta nuestros días. Obviamente, el Maestro sabía que sus palabras serían consignadas para la posteridad de manera que todos los discípulos de cada generación pudieran "vigilar" y "estar atentos" (Mateo 24:42-44; 25:13).

En los vs. 4 y 5 Jesús predice el surgimiento de muchos falsos profetas que afirmarán que son el Mesías, el Cristo, el Ungido de Dios. No deben ser engañados.

En los vs. 6 y 7 predice un tiempo de guerras y rumores de guerras, hambrunas, pestilencias y terremotos.

En los vs. 8 al 14 predice la persecución de sus discípulos judíos, el surgimiento de falsos profetas, y la predicación del evangelio por todo el mundo de aquel tiempo.

En los vs. 15 al 28 predice las penurias por las que pasaría Israel debido a la invasión romana y destrucción de Judea.

En el v. 29 predice, en lenguaje simbólico, el eclipse del sistema religioso judío ("la luna") y la derrocamiento o muerte de sus líderes y nobles ("las estrellas").

En los vs. 30 al 41 Jesús predice su Segunda Venida. Será precedida por la restauración del pueblo judío a su tierra (las ramas de la higuera mostrando sus hojas, v. 32), compare con Ezequiel 36:8-15.

Finalmente, en los vs. 42 al 51 Jesús aconseja a sus discípulos de todas las generaciones (pero especialmente aquellos que han visto y aún están viendo la restauración de muchos de los judíos a Israel): "Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor".

La profecía del Monte de los Olivos es una que haríamos bien en prestar cuidadosa atención en nuestra preparación para el regreso de nuestro Señor Jesús y su establecimiento del reino de Dios.

LA TRIBULACIÓN PARA EL MUNDO

La segunda cita que está al comienzo de este estudio, Apocalipsis 7:14, predice una futura gran tribulación para el mundo que incluirá a todas las naciones, y que hará "daño a la tierra y al mar" (v. 2).

Esa tribulación o gran calamidad es el castigo de Dios a las naciones por su idolatría, violencia y maldad. Además, se indica en Apocalipsis 14:8-11; 14:17-20; 16:14-21 que vendrá sobre "la gran Babilonia"; el símbolo que se usa para describir a este mundo entero que está dirigido por las falsas religiones, particularmente el falso cristianismo que controla la mayor parte de Europa, creando gran confusión entre la gente común. Babilonia significa "confusión" (Génesis 11:9).

El consejo del Espíritu de Dios, dado por medio del apóstol Juan, es que nosotros, los que estamos a la espera de la venida de Cristo y del establecimiento de su reino "salgamos de ella" (18:4), que significa que los verdaderos siervos del Señor deben abandonar el falso sistema religioso que engaña al mundo.


<< La Verdad Bíblica Acerca de...